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Espiritualidad Integral Evolutiva, Comunidad y Sostenibilidad
Permacultura y Sustentabilidad

¿QUE ES PERMACULTURA?

POR: LAURA WILLIAMS

El termino permacultura fue acuñado en los años 70 por Bill Molison y su estudiante David Holmgren, es una contracción de los términos agricultura permanente y surgió como una respuesta a la concientización global sobre la degradación de nuestro planeta. La gente se vio enfrentada a la realidad de que los avances que trajo consigo la revolución industrial y la promesa de una “mejor calidad de vida a través de la química” en los años 50, venia atada a un precio muy alto que la naturaleza habría de pagar.

Por primera vez en la historia, los aparentes recursos renovables, fueron reconocidos como “finitos”, este tema fue traído a colisión por la crisis de petróleo de la época. El termino permanente tenía una connotación anti ética para los sistemas industriales modernos incluyendo sistemas de alimentación que, a través de su dependencia en combustibles fósiles, se mostraron como inestables, no resistentes y contaminantes.

Bill Mollison y su estudiante David Holmgren respondieron ante la creciente concientización de la crisis, creando una nueva ciencia de diseño cuyos principios son basados en los sistemas naturales ya establecidos, tales como los bosques. Estos principios pueden ser aplicados a los diseños y rediseños de sistemas humanos para hacerlos más sostenibles y resilentes con el menos impacto ambiental posible. Con simplemente incorporar la permacultura en un sistema, no solamente se recuperará de manera más eficiente, si no que dejara recursos extras suficientes para suplir necesidades humanas. La permacultura está basada en tres principios éticos, el cuidado de la tierra, el cuidado de la gente y la repartición justa del exceso de cosechas.

Mientras la permacultura se esparcía y desarrollaba, la gente descubrió que estos principios se podían aplicar a otras actividades y sistemas diferentes a la agricultura razón por la cual es apropiado decir que Permacultura significa “cultura permanente”. A pesar de que la permacultura puede ser aplicada a otros sistemas, el termino suele ser asociado con actividades relacionadas con la tierra. Debe ser aclarado que la permacultura no es un conjunto de técnicas de jardinería, es un conjunto de principios de diseño, o como yo lo veo, es un lente para ver el mundo, la vida, los problemas y buscar soluciones de manera creativa.

La ruta más popular para descubrir, aprender y aplicar la permacultura, es tomando el curso de diseño de permacultura (PDC) que tiene una duración de dos semanas. Este es un curso, en su mayor parte teórico, diseñado por Bill Mollison para propagar y difundir la permacultura manteniendo su esencia lo más intacta posible. El curso de dos semanas es intensivo y los elementos de diseño son enfatizados al culminar el curso en un ejercicio grupal de diseño y una presentación.

Es dicho en el curso, la literatura y revistas, que la permacultura gira en torno al diseño y es recomendado invertir la mayor cantidad de tiempo posible en la observación del sistema a diseñar, por ejemplo, en el caso de la tierra, es recomendado hacer observaciones durante al menos un año antes de hacer intervenciones. Después de esto se debe hacer un muestreo y un mapeo para decidir qué elementos (ej. gallinas, casas, Ganado) se deben incluir. Finalmente, usando los principios debemos crear una estrategia y diseño maestro con todos los elementos integrados y conectados de manera inteligente.

La permacultura enfatiza que un sistema exitoso no se trata simplemente de los elementos utilizados si no de la manera en que se relacionan y se conectan los unos con los otros; la meta es siempre crear relaciones beneficiosas para ambas partes.

Personalmente, mi experiencia con la permacultura no siguió esta ruta, aunque tuve la suerte de poder contar con el espacio para experimentar, yo no me tome un año para empezar, observar, diseñar e implementar. Yo simplemente tome lo que ya sabia y aplique los principios a lo largo del proceso, observando e interactuando, pero sin un diseño especifico o general como guía. Se puede decir que el diseño al nivel esbozado en el PDC y el manual de diseño esta adecuado para personas que trabajan la tierra de manera profesional (granjeros, agricultores) o que de alguna manera están familiarizados con los elementos y sectores que esto implica. Para las personas con poco conocimiento en estos temas, podría llegar a ser abrumador o desalentador.

Después de vivir, observar y trabajar la tierra aquí, se exactamente a qué hora, por cuanto tiempo, y donde brilla el sol en las diferentes épocas del año, pero incluso con un bagaje en investigación ecológica, ¡aun no me siento capacitada para articular un diseño en un mapa de sectores como se formula en el manual de diseño de permacultura!

Mi verdadero proceso con la permacultura, está más relacionado con la internalización de los principios y esto empezó a una temprana edad, 20 años de hecho, antes de cruzarme con el termino permacultura. Fue a través de una profunda y permanente pasión por la vida salvaje que pude observar como la naturaleza es autosuficiente y se encarga de sí misma proveyendo los elementos necesarios para que todos sus componentes prosperen y evolucionen. Algo que no deja de sorprenderme es que en los sistemas naturales no se producen residuos, cada elemento que representa un exceso de producción, es la materia prima para otro proceso natural. Estaba maravillada con el exquisito diseño de “empaque” de las bananas, su cascara, la cual permite que las frutas maduren, me permite manipularlas, transportarlas, comerlas y finalmente se convierte en alimento para hongos y otros microorganismos. ¡Todo el mundo contento y con la barriga llena! ¡Y lo mejor, sin producir residuos!  Bastante lejos, según mis observaciones, de lo que requiere producir un paquete de papas fritas.

Fue intuitivo para mí que los humanos debían imitar la eficiencia y habilidad de la naturaleza para renovarse y evolucionar. A través de este proceso de internalización, observación, estudio, contemplación y práctica, los principios de la permacultura se han convertido en un lente que escojo para ver el mundo cada día. Puedo usar este lente cada día para buscar soluciones o inspiración en todo, no es solo exclusivo para cuando estoy manejando la tierra, el bosque comestible o el jardín.

Mi falta de aptitud para el “diseño sobre papel” y mi poco interés en ponerme “manos a la obra” diseñando de esta manera, hicieron que crear de esta manera pareciera poco atractiva y cree una fuente de culpabilidad por “no estar haciéndolo de manera correcta”. Mis conversaciones con otras personas revelaron historias similares, principalmente gente que compro tierra y quería ponerse “manos a la obra”. Después de un periodo de investigación e inspiración, con o sin el curso de PDC, ¡estas personas se sintieron inspiradas y preparadas para salir, experimentar y hacerlo! Peter Bampton, co-fundador del proyecto de vida despierta tuvo la misma experiencia, después de un curso de PDC y sin experiencia previa, compro la Quinta de Mizarela y empezó a plantar árboles y a hacer camas para sembrar. ¡Increíble! La permacultura inspira a la gente sin experiencia previa y nos brinda la seguridad necesaria para relacionarnos con la tierra, es una de las grandes fortalezas de la permacultura.

La mayoría de personas quieren y prefieren la parte práctica, ellos, al igual que yo, nos gusta ensuciarnos las manos de tierra y descubrir que cosas funcionan y que cosas no, el cual es un caso usual y como todos sabemos, de los errores se aprende bastante. De hecho, este proceso de aprender a través de la experiencia se llama “aprendizaje en acción” en el mundo de la permacultura y es reconocido como una manera muy valiosa de aprender.

En vista de esto, diseñe la pasantía integral de permacultura como una oportunidad para las personas que habían tomado el PDC pero que no tenían su propia tierra. Pensé que habría muchas personas interesadas en contar con un espacio para poner la teoría en práctica y al mismo tiempo ser guiadas. Sin embargo, la mayoría de las personas que aplicaron, no habían tomado un PDC, pero estaban muy interesadas en aprender y tener la oportunidad de practicar al mismo tiempo. Parece ser que las personas no estaban muy interesadas en la teoría que no está ligada a la práctica. De hecho, tuvimos historias similares en los cursos de introducción a la permacultura, la gente venía a los cursos que son en su mayoría teóricos pero lo que realmente les llama la atención es como aplicar los principios para poder empezar o mantener sus jardines así que empezamos entonces cursos de Permacultura en la jardinería y estos cursos tuvieron gran acogida.

Habiendo dicho esto y a pesar de mi gran entusiasmo por “ensuciarme” las manos de tierra, a través de los años he valorizado cada vez más (como Bill Mollison sabiamente dice) la prolongada y minuciosa observación, en comparación con la prolongada y desconsiderada acción. Es una de las cosas que he aprendido en el proceso de zambullirme en el aspecto practico. El mismo describe el tipo de grandes errores que cometemos al zambullirnos de manera rápida sin suficiente observación o planeación, errores “tipo 1” con los cuales tenemos que vivir cada día.

En el libro de permacultura “Manual para diseñadores” Bill Mollison sugiere:

Los sistemas que construyamos deben durar la mayor cantidad de tiempo posible y requerir muy poca manutención.

aquellos sistemas, alimentados por el sol, deben suplir no solamente sus propias necesidades sino las necesidades de la gente que los crea o controla, de esta manera son completamente sostenibles.

 Podemos hacer uso de energía al construir estos sistemas, siempre y cuando en el tiempo de vida de estos sistemas acumulen o conserven más energía de la que se usó para crearlos y mantenerlos.

Aunque nunca tuve un diseño inclusivo sobre papel, este está tomando cada vez mas forma en mi mente. Por supuesto, en cuanto más inmersa estoy en esta tierra, viviendo, respirando, observando y permitiéndole entrar en mis poros, ella me revela sus secretos y cada vez más puedo ver cómo y dónde crear relaciones beneficiosas entre los elementos, apalancamientos claves se hacen más obvios y trabajo con mayor eficiencia en el espacio y tiempo.

Por consiguiente, cuando enseño permacultura trato de enfatizar dos aspectos: el primero es la observación, observación, observación. No existe algo como “tener demasiada observación” y no tenemos que esperar a comenzar a trabajar con la tierra para empezar a observar pues es como una continua y eterna relación amorosa con el mundo a tu alrededor la cual es cada vez más profunda y satisfactoria a medida que la ponemos en práctica. Solo a través de una observación curiosa, sistemática y rendida (aunque no todo al mismo tiempo), uno puede alinearse verdaderamente con la dirección y el movimiento del sistema que está siendo trabajado, se reconocen los puntos de anclaje y lo podemos acoger y apreciar como un glorioso conjunto.

Lo segundo es lo que estoy descubriendo como el verdadero corazón de la permacultura, lo cual es darle a las personas un lente practico y pragmático con el que pueden ver el mundo y sus sistemas y por consiguiente pueden nutrir sus diseños ya sean formales o “sobre el papel” o más planeaciones más informales. Este lente incluye un kit de herramientas de principios prácticos para tener en cuenta en la toma de decisiones en cuanto a vivir de una manera más sostenible y como convertir aquellas cosas que parecen problemas en soluciones.

 Es por esto que cuando enseno, hago hincapié en los beneficios de internalizar los principios de la permacultura. Aquellas personas que son intuitivas, que tienen una conexión con la naturaleza y que tienen conciencia ambiental tienen una ventaja. Incluso aquellos que han sido expuestos a una mentalidad “pre guerra” más frugal, como mi abuela, donde reusaba y reutilizaba no por razones ambientales sino porque no había mucho dinero y los recursos eran escasos, pueden relacionar la permacultura con lo que llamamos sentido común. Además, entre más personas aprecien la inspiradora inteligencia y eficiencia de los sistemas naturales, incrementara el deseo de proteger y mejorar el medio ambiente. A medida que este deseo y los principios de la permacultura son internalizados más profundamente, se vuelve más natural y divertido tomar el tiempo y cuidado necesarios para crear diseños inteligentes.

No creo que un diseño formal, es un elemento redundante en la permacultura, lejos de esto, de corazón incentivo a cualquiera con la aptitud y deseo de crear un diseño formal a ponerlo sobre el papel, pero quizás la permacultura está evolucionando de manera natural al punto donde el diseño formal es solo una parte de vivir la permacultura pues  la internalización y aplicación de los principios en la vida de las personas es más importante y un diseño sobre papel no necesariamente incluye estas cosas.

La permacultura y sus principios son una total afirmación de la vida, son principios positivos y enraizados en acciones empoderadoras. Son el antídoto a la desesperación que puede surgir cuando nos encontramos inmersos en un gran sistema humano insostenible el cual parece no poder ser intervenido. La permacultura dice EXISTE una manera diferente de hacer las cosas y podemos hacerlas ahora así que ¡manos a la obra! Hagámoslo! ¡Por esto amo lo que hago y me apasiona poder compartirlo! 

 

 

Some videos with Laura & Annelieke describing permaculture practices and principles at the Awakened Life Project...

 

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El Proyecto Vida Despierta Colombia es la primera rama internacional del Awakened Life Project. Nuestra sede principal en Colombia es Madre Kumbra – EcoAldea/PermAshram, situada en Manizales, pero también contamos con grupos de meditación y Vida Despierta en Bogotá y Medellín.

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